NUESTRA MISIÓN

PATRIOTAS de nuestro PAÍS las ISLAS BALEARES. Y puestos a hablar de sentimientos: Balearic, is not Catalonia!

domingo, 8 de enero de 2012

LA GENERACIÓN DEL 68 Y SU RUPTURA CON DIOS



LA NOTICIA: El número de ateos o no creyentes aumenta un 31 por ciento en Balears en cuatro años. Los ciudadanos de Balears son cada vez menos católicos y van menos a misa. Lo que es una simple percepción de calle tiene su constatación numérica en las encuestas que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha hecho en las Islas.

NUESTRA RESPUESTA:
Plantear el problema de las nuevas generaciones como un problema religioso tal vez seria demasiado frívolo decirlo de ese modo. Ya que el problema real de las nuevas generaciones es la de haber perdido la fe en las instituciones sociales y políticas en primer lugar y piden un testimonio más personal de compromiso a la Iglesia y a sus representantes. La prueba evidente la tenemos con las 'Jornadas de la Juventud' donde  millones de jóvenes se han manifestado en favor de una ética, de una moral real y se han unido al pensamiento y persona de un Papa anciano pero firme en sus principios. 

Lo real es que el tiempo sigue su curso y muchos no se han querido enterar y por tanto siguen con su pensamiento y mente fijados en un pasado que ya paso. 

Entretanto hay una generación nueva con problemas también nuevos. La generación del 68, con sus peculiaridades, se ha establecido y ha pasado (es historia antigua). La siguiente generación, más pragmática, está también envejeciendo y ya no está vigente para solucionar los nuevos escenarios. Realmente, la pregunta hoy es: ¿Cómo nos manejamos en un mundo que se amenaza así mismo, en que el progreso y el progresismo, se convierte en un peligro?
Y son muchos los jóvenes que se preguntan a si mismos: ¿No tendremos que empezar de nuevo con Dios?

La pregunta por Dios se presenta otra vez de una forma diferente en la nueva generación. Y son los carcas de esa generación del 68 que quería transformar el mundo sin Dios, el lastre, que hoy impide despegar, porque aun hoy quedan añoranzas románticas de unos tiempos que fueron una mera utopía.  Y resulta que los pragmáticos de la siguieron generación a la del 68, fueron incapaces de ponerla en su sitio para que las nuevas generaciones pudieran resurgir de aquellas cenizas. 

Por otro lado es alentador ver que la nueva generación eclesial es distinta, es más positiva que la generación de la ruptura de los años setenta. Y vemos también que la generación pragmática que no tenía ideología definida y que poco a poco fue renunciando a los valores que le quedaban y que por ir con el paso cambiado, han terminado por diluirse en el un puro egoísmo antropocentrista.
Recuerdo citando a Fedor Dostoievski que dice en su libro Los hermanos Karamazov: Si Dios no existe, todo está permitido. Y la Populorum progressio 26-03-1967, puntualiza: EL MUNDO SE PUEDE CONSTRUIR SIN DIOS, PERO SIN DIOS SE CONSTRUYE UN MUNDO EN CONTRA DEL HOMBRE. Y llevamos desde mayo del 68 en esa disyuntiva de matar a Dios para que prevalezca el hombre trazando planes vanos, y Dios se debe estar partiendo de risa. 


Por tanto y a pesar de los datos fríos de la estadística, la verdad es que los jóvenes hoy están buscando con ansias a Dios, si bien algunos por falta de obreros cualificados y comprometidos con su fe, lo encuentran en los sitios inadecuados. Hoy lo que necesita le mundo son evangelizadores creíbles, que viertan el conocimiento de Cristo, teniendo un profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras, queriendo a los demás y haciéndose querer.



No hay comentarios:

Publicar un comentario